ESTAMOS PUBLICANDO AHORA LOS RELATOS DE: GÉNERO: "LIBRE"; TEMA: "EMPECEMOS JUNTOS".

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lunes, 12 de octubre de 2009

LA VARITA MÁGICA

El otro día me pasó algo raro, algo muy extraño, mi hermana pequeña Carmen y yo paseábamos agarradas de la mano por la orilla del mar, dábamos saltitos para evitar que las olas, nos mojaran los pies, pero era inútil, siempre acababan espingándonos, mi madre ya cansada de tanto pasear se sentó en la toalla contemplando el mar, mientras que nosotras seguíamos jugueteando entre el balanceo de las olas. En nuestras carreras casi nos chocamos contra una señora que paseaba por la orilla.

- ¡Ay! perdone, lo siento mucho. Dije yo rápidamente,
- No te preocupes hija, no pasa nada, ¡vaya! Que niña más guapa llevas de la mano.
- Somos hermanas, dijo Carmen tímidamente.
- Si pues os parecéis mucho, no podéis negarlo. ¿Cuántos años tienes pequeña?
- Siete.
- Anda, la edad perfecta, la edad de la magia.
- ¿La edad de la magia?- Carmen me miraba un poco asustada, no sabía si aquella señora, la estaba tomando el pelo.
- Si, si, toma, ya veras, coge esto.
Aquella señora estiró la mano, y le dio a carmen un palito de madera de unos cuarenta centímetros de largo y muy delgado, parecía que lo acababa de coger del agua, pues estaba aún húmedo.
- Vamos pequeña, no tengas miedo, no tienes nada que perder.
- Cariño,- le dije yo para que no ofendiera a la señora, pensando en tirar aquel palo hacia el mar, en cuanto nos perdiera de vista la buena mujer.
Carmen cogió aquel palo con extrañeza, pero aun así, le dio las gracias a la señora, en ese momento una ola nos golpeo hasta las rodillas, cuando volvimos a mirar hacia la señora ya no estaba.

Mi hermana no quiso tirar aquel palo de nuevo al mar, así que nos lo tuvimos que llevar a casa, “un telar más había dicho mi madre, cuando la vio aparecer con él. Se paso jugando toda la tarde con él, era su varita mágica, a cada momento nos la posaba en la cabeza y decía, “abracadabra, que te crezca el pelo”,( a mi padre que el pobre tiene esa típica M de Mc donalds en la frente) “abracadabra, que tu blusa sea rosa”, “abracadabra que esta noche cenemos pizza”, “abracadabra que tata me compre una vaca de juguete”, “abracadabra que me dejen comer un helado gigante”, “abracadabra que mañana haga bueno”, “abracadabra que la bandera de la playa sea siempre verde”,…

“abracadabra, abracadabra, abracadabra, abracadabra”, así durante toda la tarde, mientras bailoteaba por todo el salón.

Así que llego la hora de cenar, y cenamos pizza, y salimos a dar un paseo por la calle, y encontramos una heladería pequeñita, escondida entre dos grandes tiendas, que ponían bolas de helado gigantes, y en un puesto de esos que ponen en los paseos marítimos, había vaquitas de todos los tamaños y compramos una, y a la mañana siguiente la bandera de la playa era verde. Y un camarero torpe tiró la copa de vino tinto sobre mi blusa blanca favorita, y… no, el pelo de mi padre no creció, creo que era demasiada magia para un solo día, pero estuvo bien intentarlo.

Carmen estaba contentísima porque todos sus deseos se habían cumplido, pero al mismo tiempo estaba un poco triste, porque cuando se despertó a la mañana siguiente, ya no encontró su varita magia, supongo que no tendrá nada que ver, pero esa noche, mi madre bajo la basura a hurtadillas.

Quien sabe, tal vez fue magia, o tal vez suerte, pero aún así, el brillo de los ojos de esa niña, al ver que todos sus deseos se cumplían, mereció la pena.

Camino

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Esta historia me a encantado muchísimo

Anónimo dijo...

¿Podríais ser más cuidadosos con la ortografía? Es tremendo, y en un blog literario...

Anónimo 2 dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Autores Reunidos dijo...

Anónimo, gracias por tu puntualización, pero falta algo más... A mi, al menos, me gustaría saber tu nombre.
Un beso,
Natacha.

Las faltas de ortografía, son un pequeñísimo impedimento para poder leer lo que se esconde tras las letras de los bellos autores que aquí participan.
Sino, díselo a los jóvenes con sus sms...
En fin, la tolerancia, el respeto y el buen hacer, plagan el Reino de Comansi, donde damos importancia a la ortografía, pero mucho más a la oportunidad que TODOS tienen para expresarse
Saludos, amigo... o amiga.

Mery Larrinua dijo...

...me volvi niña...me imagine una varita magica...soñe...
muy lindo cuento
un abrazo

Aldhanax Swan dijo...

Qué linda historia!! Me encantó. Los niños saben tanto de esas cosas.
Besitos.

Pedro dijo...

Creo que todos los niños poseen esa varita mágica. Lástima que la perdamos al crecer.

Un beso.

Marinel dijo...

Preciosa historia,Camino.
Es que creer en la magia es como hacer que aparezca...
Más a la edad de la magia,que para ser sincera,yo desconocía.
Tendremos que sentirnos de siete años,tomar una varita mojada y decir sin parar:Abracadabra!
Me ha encantado.
Besos.

Autores Reunidos dijo...

La magia la percibe, desde luego, quien es capaz de verla. Los niños poseen en la mirada, esa facultad...
Un beso y gracias por tus lindas letras.
Natacha.

Calvarian dijo...

Preciosa historia. Madre mía que día dio la niña con la varita...ufff que peligro!!!
Bésix