ESTAMOS PUBLICANDO AHORA LOS RELATOS DE: GÉNERO: "LIBRE"; TEMA: "EMPECEMOS JUNTOS".

ÓRDEN DE PUBLICACIÓN EN EL LATERAL DEL BLOG. DISFRUTAD DE LA LECTURA, AMIGOS.


sábado, 12 de septiembre de 2009

UN PARÉNTESIS EN EL TIEMPO

Aquella tarde al salir de mi casa, como siempre, tomé un taxi. Al acercarme al chofer para decirle donde quería que me llevara, quedé muda de la impresión. De inmediato di vuelta la cabeza y comencé a mirar por la ventana, disimulando que no le reconocí.

Sentía que me observaba por el espejo retrovisor, yo trataba de mirarle de reojo y asegurarme que realmente era él. La manera en que iba vestido era muy similar a la que le conocía. Su voz… la oí tantas veces!!!. Se parecía, pero han pasado tantos años que podría haberla olvidado.

De repente, en un semáforo en rojo, apoya su cuerpo en la puerta del auto y a la vez su codo en la ventanilla, tomó su barbilla con la mano izquierda. ¡Era él!. ¡El solía tomar esa posición cuando conducía.!

En ese momento mi respiración se detuvo por unos segundos, me puse más nerviosa de lo que ya estaba y comencé a pensar que no podría ser real lo que me estaba sucediendo. Esas cosas sólo pasan en las películas ó a los demás, nunca me sucedería a mi.

Continué mirando por la ventanilla del auto y pensando si era o no él. El único hombre del que había estado enamorada de verdad y al que había dejado escapar por inmadura y caprichosa.

Cerré los ojos al atardecer que se dejaba caer por la cordillera, y en un instante estábamos, sin darme cuenta, en un lugar lejos de la ciudad y del ruido. Cuando me incorporé para ver que pasaba, el me observaba fijamente. No pude seguir esquivándolo, asi que al fin lo miré a los ojos y de inmediato saltó al asiento de atrás y se puso sobre mi, tan cerca que creí que me desmayaba.

Sus hermosos ojos verdes se clavaron en los míos. No dejaba de mirarme. No se cuanto tiempo estuvimos así. Yo no lograba emitir palabra, y creo que la angustia hizo que comenzara a rodar una lágrima por mi mejilla, la que al llegar a mis labios fué detenida por sus besos.

No hubo palabras, no hubo reproches. Volví a sentir la tibieza de sus labios sobre los míos, su lengua volvía a explorar cada breve espacio de mi boca. Besó mis ojos, mi frente, mi naríz, mis orejas, mi cuello.

No quería abrir los ojos, sólo sentirlo, abrazarlo y aferrarlo a mi cuerpo. Sólo pensaba en volver a tener sus manos y caricias sobre mi piel.

Se agarró de mi cintura y comencé a sentir su respiración en mi cuello, mientras que a lo lejos escuchaba el sonido que emitía mi cuerpo que ya empezaba a descontrolarse... Luego, una voz que me decía...

-Señorita, ¿le sucede algo, se siente bien?.

Abrí mis ojos. Estaban llenos de lágrimas, me sentía muy agitada. ¡Había sido todo tan real.!

-Ehhh, si claro, estoy bien, ¿ya llegamos?- dije, volviendo a acomodarme en ese asiento.

Una corriente helada me recorrió de pies a cabeza. Sentí que volvía de abrir y cerrar un paréntesis en el tiempo.

Sin querer aun mirarlo a la cara, le pregunté por el costo del viaje y de inmediato se giró para decirme: -Son dos mil pesos señorita-.
En ese momento. Sólo en ese instante, me atreví a mirarlo de frente a los ojos.

Definitivamente no era él.


Creo que preferí que así fuera. No habría soportado su mirada acusadora, o el que no me hubiera reconocido. O peor aún... su indiferencia.

¿Dónde estás?, ¿Con quien?, ¿Eres feliz?... ¿Me recuerdas como yo a ti?

LA DE LOS SUEÑOS.

7 comentarios:

Pedro dijo...

Hay instantes que merecen una eternidad.
Para mí tampoco ha pasado el tiempo mientras leía tu relato.

Un abrazo.

Marinel dijo...

Un relato triste,que rezuma dolor.
El tiempo,a pesar de su inexorable paso,a veces...también puede detenerse...
A través de la realidad de los sueños.
Bonito.
Un beso.

Autores Reunidos dijo...

Uno puede querer detener el tiempo y entrar en otra dimensión para recuperar aquello que tanto añora...
Triste y precioso a la vez...
Gracias por tus letras, cielo.
Un beso,
Natacha.

Pilar dijo...

Algunos recuerdos nos hacen querer retroceder en el tiempo, dar un paso atrás y revivir ciertos momentos que de otra forma no volverán.
Un beso.
Pilar

MOIRA dijo...

Me a encantado..
Gracias por compartirlo..

Aldhanax Swan dijo...

Qué decir? Algo tan extraño me pasó mientras lo leía, cuántas veces hemos querido volver el tiempo atrás y vivir mil veces el mimos momento, encontrarnos con aquellos que hemos dejado de ver, para saber, cómo están, qué ha sido de su vida.
Precioso!
Besitos.

Sandra dijo...

Muchísimas gracias por sus bellas palabras... Es el primer cuento que publico en esta hermosa página y de todas formas me motivan a continuar...

Cariños

Sandra