ESTAMOS PUBLICANDO AHORA LOS RELATOS DE: GÉNERO: "LIBRE"; TEMA: "EMPECEMOS JUNTOS".

ÓRDEN DE PUBLICACIÓN EN EL LATERAL DEL BLOG. DISFRUTAD DE LA LECTURA, AMIGOS.


martes, 22 de septiembre de 2009

¿DIGA...?

Estaba sola, tranquila sin ningún propósito sino descansar del calor, al refugio del aire acondicionado de mi pequeño apartamento…

Fuera, el sol calentaba como lo suele hacer en agosto… implacable incluso a última hora de la tarde. Eran las ocho y la temperatura no bajaba de los 35 grados.

Hoy había sido un día difícil… Él no se presentó, no pude despedirme. Sabía que no vendría… sabía que no se atrevería… Tomé mi avión de todas formas… para no volver. Estaba claro que aquello no funcionaba. Yo no quería una relación asfixiante, como la que acababa de dejar atrás con mucho dolor y problemas.

Ser individuo y poder compartir buenos ratos, eso era todo. Sexo, risas, amor incluso… pero dos enteros que caminan, no dos mitades que han de complementarse…

Tiré la blusa en el suelo y solté el corchete de la falda, que se escurrió hasta mis tobillos sin un quejido, suavemente… de una patada solté un zapato y otro…

Encendí la tele, y me dejé caer pesadamente sobre el sofá… No sé el rato que pasó, tan solo quería estar allí tirada para siempre… bueno, al menos hasta el lunes. Adormecida pasaron deliciosos minutos y escuché a lo lejos el timbre de la puerta. No me voy a levantar me dije….
Pero el timbre sonaba y sonaba insistente, constantemente.

Buffff, Sin darme ni cuenta de cómo iba ataviada me acerqué a la mirilla y allí vi a una muchacha menuda y mal peinada que estaba inmóvil con el dedo sobre el botón del timbre con una extraña expresión en la cara, como atravesando la puerta que distaba apenas un palmo de su nariz.

¡Basta! Le grité sin abrir… ¡No quiero nada! ¡Márchate, chica!

Pero la condenada muchacha no soltaba el timbre, como una estatua, sin variar un ápice su rostro ni su postura…

¿Cuánto rato llevaba llamando? Diez minutos, al menos.
Miré, estirando el cuello, el reloj de la pared, sobre la tele… Las ocho… ¿Las ocho? No puede ser, Ese reloj se ha parado. A las ocho he llegado a casa del aeropuerto….
Fui a por mi móvil, mientras el endemoniado timbre sonaba ya a trancas y barrancas, a punto de quemarse…

Las ocho… ¡Joder! Pero no puede ser… De repente reparé en que la tele no sonaba. La imagen estaba detenida en ese estúpido anuncio de uno que lleva a sus dos niñas a un banco…. Golpeé la parte de arriba de la pantalla. Uy, algo raro pasa.
Me dirigí a la puerta decidida a abrirla y ver qué narices le pasaba a esa loca…

Al abrir, ni me miró, ni dejó de pulsar con el dedo índice.

¡No me oía! De hecho no podía verme ni escucharme, era como una estatua. Quité suavemente su mano del timbre y éste dejó de sonar por fin. Pasé la mano por delante de su cara pero la nena estaba en off.

Mucho silencio en el descansillo… El ascensor parado. Le llamé y escuché como las puertas se cerraban un piso más arriba y comenzaba a bajar. Normalmente se abrió, pero un tío con un maletín estaba en su interior, inmóvil, igual que la niña de la puerta.

Pero… ¿Qué….? ¡Oiga! Oiga, despierte, le zarandeé, y ya me atreví a tocar su cara con mi dedo, a ver si era de verdad…
Entonces comencé a buscar las cámaras para un programa de esos de bromas… ¡Venga, os he pillado! Hala, ya os habéis divertido bastante… He picado ¡Vale! Ya es suficiente…
Mientras gritaba como una loca por el pasillo delante del ascensor con los brazos en cruz y mirando para todos los rincones del techo… intentaba encontrar las cámaras ocultas.

No obtuve respuesta alguna. Nada. Ni flores, ni risas, ni un montón de gente desbaratando el chirigüito televisivo a mi costa.

En esas estaba cuando mi móvil, de repente sonaba… El ring, ring de llamada desconocida. Corrí a cogerlo y me dí cuenta de que estaba semi desnuda... Espero no haber salido así en la tele.

¿Diga? ¿Sí?

“Esto es una grabación. Desde este instante tienes 48 horas para ti. Solo a quien toques despertará y podrá compartir ese tiempo contigo. Tu decides qué hacer…”

¡¿Quéeee?! Pero qué dice este chiflado. Miraba el móvil como si el pobre aparato pudiera contestarme por si mismo.

Perdón…

¡Vaya, el tío del maletín! Allí estaba, en la puerta de mi casa y yo, casi en pelotas…
¿Qué pasa? Le dije muy digna. ¿Es que nunca has visto a una mujer en ropa interior, cretino?

Él bajó los ojos (qué mono…) y balbuceó algo que no entendí…

Aproveché la coyuntura para ponerme la blusa que estaba junto a mis pies. Mientras intentaba pensar… Menuda estupidez.

Pasa, hombre, pasa… Lo hizo esquivando a la muchacha que ocupaba casi toda la puerta….
Espera, que la toco y que se quite ella (No puedo creer que esté diciendo esto…) Pero así fue. La toqué y pareció despertar de un profundo sueño. Algo confundida me miró interrogante…
¡No lo sé!, niña. Ni idea. Alguien me ha llamado y dice que por dos días el tiempo se ha parado… Pues ya podría haber empezado esto el lunes y no hoy…

Los tres nos miramos sin saber qué hacer.
Pues hala, cada uno a su casita dije empujando a los dos hacia la puerta, que yo tengo 48 horas para dormir…

Me tiré de nuevo al sofá, dormí un par de horas…y de pronto, el móvil sonó… Me sobresaltó… ¡Vaya sueño más estúpido acabo de tener… Parar el tiempo, valiente majadería…!

¿Sí? ¿Diga...? ¿Cariño? Vaya… Te esperé en el aeropuerto. Y ahora, ¿Para qué me llamas…?
Escucha… algo raro pasa…

Y al mirarme, descubrí que llevaba puesta la blusa…

Natacha.

12 comentarios:

Pedro dijo...

Vaya paranoia. Cuántos quisiéramos una segunda oportunidad así.
Me has atrapado con tu relato.

Besitos.

TitoCarlos dijo...

Menos mal que no participas....

Un abrazo,

espronceda dijo...

Te felicito. Es un buen relato, con imaginación y suspense.

Un abrazo

Pilar dijo...

Ahhh!!! Qué bueno, Natacha, cielo...
Me a recordado el Ensayo sobre la Ceguera, de Saramago. Allí no se paraba el tiempo, pero la protagonista era la única que podía ver, todos los demás se quedaron ciegos.
Genial, tu relato, de verdad...
Un besote, mi niña.
Pilar

Lisandro dijo...

Me dejo pensando.... en suspenso, en silencio que lo disfruto mucho... un abrazo!

$. M. K. dijo...

Hay una explicación lógica para lo sucedido. 35 grados en Agosto dejan grogi a cualquiera. Yo habría visto hasta la alineación del España -Malta jejje =P

venus dijo...

Hola amiguita me atrapaste por completo...UFFF y que imaginacion
te felicito lo difrute mucho...
un abrazo

Aldhanax Swan dijo...

Qué lindo relato!! cuánta imaginación!
Quiero detener el tiempo de esa manera dos días creo que me serían necesarios para.. tantas cosas.
Brillante Natacha!!
Besitos.

Marinel dijo...

Si es que a veces, salir del sueño de vivir,es como meterse de lleno en una pesadilla,que es lo que parece tu relato.
Me ha gustado mucho ese halo de misterio con que la envuelves,ese no saberse despierta o dormida...
Esa llamada y su blusa puesta...
Muy bueno,Natacha.
Besos,princesa.

Soñadora dijo...

Natacha, tiempo que no paseaba por acá, últimamente ando un poco escasa de tiempo pues mi hijo vino de vacaciones y hay que aprovechar los días!
Mmmmm, 48 horas para tí solita! Vale la pena aprovecharlos no?
Besitos,

Joseín Moros dijo...

Me gustó bastante, la narrativa excelente.
Felicitaciones.

Antiqva dijo...

Amiga, como he disfrutando viendote en la Tele, "media desnuda", envuelta en un ritmo trepidante, corriendo de un lado para otro, abriendo y cerrando puertas...

Uhm, que ritmo tan frenetico...

Lo que no entendi bien es lo del tipo eso que se mezclo en el asunto ¿pasó algo o no...?

Je,je,je

Un abrazo fortisimo, querida amiga