ESTAMOS PUBLICANDO AHORA LOS RELATOS DE: GÉNERO: "LIBRE"; TEMA: "EMPECEMOS JUNTOS".

ÓRDEN DE PUBLICACIÓN EN EL LATERAL DEL BLOG. DISFRUTAD DE LA LECTURA, AMIGOS.


martes, 28 de octubre de 2008

EL VIAJE DE ERIA

En las montañas verdes corrían obedientes las ovejas y cabras junto a su pastor, la brisa suave movía los abetos y ellos hablaban de historias de niños jugando a las escondidas entre los arbustos de las hermosas colinas... Eria corría alegre retozando entre las flores y el pasto fresco, mientras que algún ave trinaba contenta por el espacioso sendero de hierba húmeda recién de mañana...

Toc, toc... alguien llama a la puerta, Eria responde a regañadientes... es su madre, le dice que la cena esta lista... la niña se dispone a bajar, no sin antes dedicar una melancólica mirada a las fotos de aquel libro de geografía mundial... los álpes, colinas y montañas que nunca podría ver en persona... volteó a la ventana y observó el paisaje que se le ofrecía desde allí: sólo un muro gris y maltrecho de frente. Desde su segundo piso, podía verse abajo la calle llena de coches y gentes... más allá casi al final de la vía, se miraba el recodo de una de las pequeñas plantas ecológicas que intentaba tristemente adornar-oxigenar la ciudad.

Eria no conoce el verde de los valles, no sabe a que huele la brisa fresca del rocío mañanero, el pasto recién podado, las flores sin cortar, no tiene idea de como se siente la lluvia cuando cae sutil o torrencialmente, ni conoce la magia con que envuelve la tarde los rayos solares rosa-naranja del ocaso... no ha escuchado jamás el trinar de algún ave, no la ha escuchado excepto en los documentales de TV, aquellos en donde dicen que alguna vez hubo sitios como esos, pero que estos ya no existían.

En la noche luego de la cena, la jovencita desde su estrecha ventana pudo observar minimamente tras la capa protectora que cubría la metrópoli, algunos puntos blanquiazules titilar débilmente en el espacio estelar... se dijo: —deseo conocer esos verdes lugares, quiero viajar mucho más allá, a algún lugar donde aún existan esos mágicos paisajes contrastes de sombra y luz... y con ese intenso pensamiento se quedo dormida recostada del regazo de la ventanilla...

—¡Hey despierta!, he venido a buscarte, debemos irnos ya— le habló un chico como de su misma edad, pero algo extraño... su piel era de color rosa-beige... a diferencia de la suya que gozaba de un saludable color verdiazul... extrañada y restregándose sus hermosos ojos color plata le dijo:

—¿Quien eres?

El jovencito halándole del brazo contesto:

—Mi nombre es Morfeo, tú lo deseaste, este es tu sueño, vamos a viajar... ¿vienes o qué?

Eria dudo un poco, pero ya más decidida le dijo:

—Bien, adonde vamos y como lo haareeem...!!!!

No hubo tiempo de terminar la frase, Eria se encontraba en una especie de alfombra blanca, algo abultada como de algodón pero suave y ligera... a su lado el chico le indico:

—Esto (señalando la pompa de algodón) se llama nube, lo utilizamos para viajar cómodamente de un lugar a otro en el mundo de los sueños. Puedes mirar hacia abajo, no sientas temor. Y le sonrió.

Eria miró por debajo de la nube, no veía mas que un fondo negro que por momentos se hacía gris, le dijo al chico:

—Oye pero no veo nada, ¿qué he de ver?...

El joven le dijo casi a modo de protesta:

—¡Pero!... ¡si sólo tienes que pensarlo y pronto aparecerá, por eso estamos aquí!...

La chica entonces recordó su último pensamiento antes de dormir y recreó en su mente las bellas imágenes de esa mágica naturaleza que había admirado en su libro de clases... De pronto, logró divisar un globo azul, con algunas manchas verdes y marrones, preguntó:

—Morfeo, ¿eso qué es?

Su compañero respondió:

—Eso es el planeta Tierra, y hacia allí nos dirigimos a cumplir tu deseo.

Sus pies se posaron sobre un extenso manto color verde, el viento soplaba alegremente, todo era iluminado por una estrella muy grande color naranja, Eria no podía verla directamente porque sentía que se quemaban sus grandes ojos plateados, pero sintió el calor traspasar su pálida piel azulosa; observo a su alrededor...—¡que hermoso! —dijo —¡es más grande de lo que imagine!...

Las montañas majestuosas se dejaban admirar, escucho algo y giro su vista hacia los imponentes árboles... Sonriendo exclamó:

—¡Nidos de aves! Echó a correr por la alfombra de grama, descubrió ramilletes de vistosos colores, revoltosas volaban abejas y mariposas, Eria extendió sus brazos y se dejó caer en el suave cobijo de flores, el sonido del silencio acompañado sólo por la natura le llenaban de mucha felicidad.

Estuvo un rato allí, hasta que un ligero carraspeo le hizo volver la vista, Morfeo con aspecto formal dijo:

—Debemos irnos ya.

La niña replicó de inmediato:

—¿Pero qué? ¡Si apenas hemos llegado!

El chico de rostro afable indicó:

—Sí, lo sé, pero es que el tiempo de tu planeta pasa con mayor velocidad que el de acá, todo aquí gira en torno a la relatividad, por eso tenemos espacio justo para llevarte a conocer al Padre y regresar a tiempo para tu despertar...
Eria pregunto:

—¿Padre? ¿Cuál padre... de quién?

El joven guía respondió:

—El padre de este mundo: el agua; ya has conocido la madre: la tierra... este mundo se llama igual que su madre ¿no es curioso? Que de cosas tienen los humanos ¿verdad?... Morfeo intuyo una nueva pregunta en el rostro azulado de la jovencita...

—Sí, ya sé, que son humanos te preguntarás, pues son los habitantes de este planeta, pero ahora súbete a la nube que vamos tarde, anda.

Esta vez Eria estuvo atenta a todo lo que podía, mirando a través y por debajo de la nube: valles, colinas, cañones, sus colores le extasiaban, eso y el tamaño de la “tierra” le hacían pensar en su pequeño planeta cubierto por una cúpula de cristal. De pronto, el chico dijo:

—¡Allí!, mira cuán azul es: ¡ese es el padre!...

La joven niña contempló asombrada el vasto océano... Morfeo añadió:

—Y esto no es todo, hay sitios donde agua y tierra se unen y entre sí y crean hermosas cascadas, ríos y lagunas, observa.

Eria sonrío, aunque no pudo evitar que saliese una lágrima de plata de sus bellos ojos, la niña pregunto:

—¿Por qué?, ¿por qué mi planeta no es así?, ¿por qué nos vemos condenados a vivir confinados dentro de una burbuja de cristal para poder respirar?, ¿por qué las únicas flores que podemos mirar son las creadas de manera artificial?... ¿es cierto Morfeo? Nosotros tuvimos alguna vez un ecosistema como este, ¡lo perdimos! ¿Cómo sucedió? ¿Cómo llegamos a eso?

El joven le contó que hacía millones de años su especie se asemejaba a la de ese planeta, pero, que al igual que los humanos, ellos habían logrado progresar en muchas ciencias, se olvidaron que el agua y la tierra eran padre y madre que les daban vida y tras el olvido llegó el uso y abuso que de a poco fue consumiendo el aire para sobrevivir... le dijo:

—¿Observas esa capa gris que cubre gran parte de este planeta? ¡Si!, mas allá de las nubes donde estamos... ¿la ves?, eso es lo que está matando la fuerte pero no invencible barrera que los separa de este hermoso hábitat, los humanos le dicen capa de ozono, pero no le prestan mayor atención y sólo consiguen con eso restarle días de existencia a este incomparable paraíso...

Eria afligida inquirió:

—¿Podemos hacer algo para que no les suceda lo mismo que a mi planeta?

Morfeo respondió:

—Nosotros no, pero los que lean esta historia sí...

—Eria... Eria despierta ¡se te hace tarde para ir a clases!... ¡Eria no seas perezosa!...

La niña abrió los ojos, se miró las manos, no notó ningún rastro de verdiazul en ellos, levantándose de un brinco de la cama, se observó en el espejo. Su carita es la misma que ella conoce de siempre: cabellos cortos, ojos negros y mejillas sonrosadas... su madre un poco atónita le pregunta:

—Hija, ¿te sucede algo?, anda que se hace tarde para el cole.

Eria le sonrió ampliamente y dijo:

—Mami ya sé que he de ser cuando sea grande...

—¿Si? ¿Dime, que serás?...

—Seré escritora.

Noche Hermosa

17 comentarios:

Autores Reunidos dijo...

Noche, ¡qué bonito! por dios... me ha encantado tu historia. Ha sido emocionante, emotiva y creo que todos podemos sentirnos identificados con esta bella niña.
Nuestro planeta se agota, es cierto. Una bella oda a la esperanza.
Gracias por este precioso viaje.
No dejo de sorprenderme.
Un beso, querida amiga.
Natacha.

Jorge Fenix dijo...

Una historia con mucha imaginación, clara, con mensaje para pensar y con un buen final. Felicidades por un la creación de un bello relato.

@Patrulich dijo...

¡Me encantó! Me sentí transportada en ese viaje sobre la nube, ay qué lindo!!!
Y muy bello el mensaje que me ha dejado... y una gran responsabilidad también.
Un beso grande, Noche hermosa.

Leznari dijo...

Joooo que historia más bonita, es cierto que nuestro planeta se agota...dá miedo solo el pensarlo, pero en tu articulo dices cosas que nos deben hacer pensar.
Buena escritora.
Saludines.
LEZ

Marinel dijo...

Noche...qué preciosidad de historia.Me has dejado boquiabierta con la imaginación que derrochas tan llena de sensibilidad y enseñanza.
Me ha encantado desde el principio al fin.
He viajado con Eria en esa esponjosa nube y he aprendido la lección de Morfeo.
Muy bello.
Enhorabuena,querida amiga.
Besos.

Noche dijo...

Natacha: Gracias a ti como siempre por esta maravillosa iniciativa que nos une a todos para compartir nuestros pensamientos vueltos en letras.

Jorge: me alegro te haya gustado el final, éste y todo el relato en su conjunto nacieron de manera sorpresiva para mi.

Patrulich: es que se siente magnifico contemplar un paisaje tan bello como nuestro planeta desde las nubes! :)

Leznari: Me halagas, jamas nadie e habia dicho "escritora"..el mensaje, de reflexión ciertamente..no nos damos cuenta del desequilibrio que provocamos los seres humanos.

Marinel: cosas de la imaginación...es que entre sueños de morfeo y nubes me paseo noche tras noche :)

Inés Bohórquez dijo...

Está lindisima esta historia, me dejó de lo mas emocionada.

Mira tu que belleza!

Es muy emotiva y esa niña de verdad que me robó el corazón. Está muy original y eso es lo que debemos hacer, crear y crear un hermoso futuro y por supuesto esperar que se haga Realidad!

Bello Relato!

un abrazo a todos y mucvhas bendiciones

Reina dijo...

¡Qué lindo Eria! Me ha encantado. Enhorabuena.

Un besazo

Ana dijo...

¡Querida Eria! la niña es tan tierna que me ha robado el corazón...

Un besito

sinkuenta dijo...

Gracias Eria por ese regalo de fantasía que nos ha devuelto la esperanza. Un abrazo

Vegetable Man dijo...

Muy cierto el planteamiento.

Noche dijo...

Queridos amigos de comansi, Eria es un dulce personaje..resulta ser la protagonista de todas mis historias..solo q a veces le cambio de nombre...les comento quiza para que esten al pendiente en alguna proxima oportunidad.;)

Lo importante del relato es el mensaje que alude..debemos reflexionar aun cuando no creamos que estemos siendo perjudicados por el abuso a nuestro ecosistema.

Un abrazo calido a todos en el Reino Comansi

Esther dijo...

¡que bonito noche de verdad! y me lo he perdido este tiempo que no había podido venir... Me encanta pues yo tambien estoy muy concienciada con respecto a la ecología y el ponerte en ojos de otros, unos extraterrestres que ven como nosotros vamos por su mismo camino..ha estado genial de verdad.

besos

La Rizos dijo...

Pero qué maravilla de relato... en serio, tiene ese regustillo dulce e inocente, pero sabio a la vez. Me hace pensar, cosa que me agrada, y además esa frase final es la guinda perfecta para el pastel. Felicidades, noche. Excepcional.

Fair Lady dijo...

... y en escritora se convirtió, verdad Noche Hermosa :-) Bellísima historia y un viaje lleno de mensajes. En efecto, la tierra se está apagando y tenemos que actuar pronto.

Un beso Noche Hermosa

PD: Tu Eria es como mi Maika:-)

AHEO dijo...

Un bello relato... con un mensaje igual de bello: actuemos para salvar nuestra casa natural...
Muy bonito.
Haydeé :)

Autores Reunidos dijo...

Hola Noche!

Como ya te dije ;) tu relato conlleva elementos que lo impulsan y decoran, argumentan y llevan a la imaginación hacia donde cualquier cosa es posible, que quizás así sea... pero además está el sabor de lo actual, como hecho y como responsabilidad que es concienciarse de lo que ocurre y valorar lo que seguramente se está dejando de hacer hace ya mucho tiempo: nuestro mundo.

Un besito, amiga mía.

Emig